DEPRESION EN EL DUELO

 |  Karolina Barrera

DEPRESION EN EL DUELO

 

¿A partir de cuándo se puede considerar que el duelo está afectando tu vida y la de los que te rodean?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la depresión es considerada como un trastorno frecuente; que afecta a un promedio de 350 millones de personas a nivel mundial y es la principal causa de discapacidad, afectando más a la mujer que al hombre.

La depresión, se manifiesta con los mismos síntomas que el duelo, recordemos que el duelo, “es cualquier perdida de algo que es parte de nuestra existencia, como un familiar, amigo, trabajo, mascota, u otros tangible o intangible”, solo que la persona que se encuentra inmersa en esta depresión, no tiene consciencia de lo que ha perdido, y es posible experimentar falta de vitalidad y motivación, y no entenderemos porque nos sentimos de esta manera. Difícilmente encontraremos lógica ante estas emociones que aparecen y desaparecen sin razón aparente y estos sentimientos pueden ser extremos en este tipo de trastorno.

Ésta, es una enfermedad donde existen alteraciones en las respuestas emocionales que tenemos ante los problemas del día a día. Se puede convertir en un problema de salud serio y en especial, cuando su intensidad pasa de moderada a grave y vivimos sumergidos en la depresión por más de seis meses.

En esta etapa, experimentarás mucho sufrimiento y por supuesto que alterará todas nuestras actividades diarias. En casos aleatorios, extremos y en algunas sociedades, la depresión puede llevar al suicidio, por lo tanto es muy importante buscar ayuda psicológica, cuando se experimenten algunos de los siguientes síntomas:

- Tristeza profunda pero duradera, si ésta inmoviliza, ya es un trastorno.

- Dolor y pensamientos constantes acerca de la pérdida, no dejando espacio para las actividades diarias.

- Falta de concentración en cuestiones vitales, que no estén relacionadas con la pérdida.

- Extrema atención o anulación de recuerdos de la pérdida.

- Intensos deseos que puedan considerarse extraños por la pérdida.

- Problemas para aceptarlo en un marco de seis meses.

- Distanciamiento social, laboral o familiar.

- Incapacidad para realizar actividades sociales, laborales o familiares de manera común.

- Resentimiento por la pérdida.

- Sentimientos como: que la vida no tiene sentido ni propósito.

- Falta de confianza en las personas.

- Incapacidad para disfrutar de la vida.

- Dificultad para recordar experiencias positivas vividas.

- Problemas para llevar a cabo actividades cotidianas.

- Culpabilidad excesiva.

- Crees que pudiste haber evitado el suceso o que hiciste algo mal.

- Deseo de muerte.

- Lentitud de movimientos y pensamientos.

- Sentimientos de desvalorización personal.

- Alucinaciones (ver o escuchar al ser querido fallecido).

 

¿Qué tan frecuente es la depresión tras una pérdida?

Un estudio realizado en el año 2013, basado en la tasa de depresión en viudos, demostró que un 16% de ellos presentaba depresión trece meses después de sufrir la pérdida. En el caso de familiares y amigos cercanos, se determino que “los amigos son la familia que uno escoge” por lo tanto un 34% presentaba depresión hasta los 8 meses y en fechas especificas, y en mascotas hasta un 8% señalo no querer adoptar o comprar una mascota hasta después de 6 meses.

Existen otros factores bastante fuertes como la riqueza, el trabajo, o la posición social, donde históricamente grandes empresarios que sufrieron la recesión mundial de 1929, se suicidaron al no poder seguir con su estilo de vida, sin embargo, ese caso de estudio, no cumple con los parámetros actuales para determinar los casos de depresión. Con esto, podemos observar que no existe una regla para determinar cuándo y quien puede presentar depresión en el duelo.

Existen ciertos factores de riesgo que pueden aumentar la posibilidad de sufrir depresión por ejemplo:

- Escaso soporte social - familiar.

- Poca experiencia con la muerte.

- Historia previa de depresión, en la infancia o adolescencia.

El duelo nos conecta con lo que realmente es importante para nosotros. Aunque con frecuencia las cosas no suceden como queremos o simplemente no todo sale bien; el duelo nos sirve para la aceptación de la perdida y para aprender a vivir sin lo perdido por que poco a poco soltamos y dejamos ir a la pérdida pero nunca al amor…

 

Psicóloga Karo Barrera

www.psicologiaentuidioma.online

 

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

https://www.who.int/topics/depression/es/

Bowlby, J. (1993) La pérdida afectiva. Tristeza y depresión. Ediciones Paidós. Barcelona, Buenos Aires, México.

Freud, S. (1917) Mourning and Melancholia (La aflicción y la melancolía), Vol. 14. Obras psicológicas completas de Sigmund Freud. Nueva York: Macmillan Co.

Johnson, J. (1992) Pérdida de un miembro de la familia. Lecciones para enfrentarse a un desastre. Capítulo 10 de: Agonía, muerte y duelo. Ed. El Manual Moderno. México.

Parkes C. M. (1964) Effects of bereavement on physical and mental health a study of the medical records of widows. Brit Med

Our Blogging Expert

Karolina Barrera

Popular Articles

Newsletter

© Psicología en tu idioma