ETAPAS DEL DUELO

 |  Karolina Barrera

ETAPAS DEL DUELO

 

¿Sabias que durante el proceso del duelo se atraviesan diferentes etapas?

Los modelos psicológicos, que describen este proceso se han centrado fundamentalmente en el duelo, que se desarrolla como consecuencia de la muerte de una persona cercana o de la cercanía del propio fallecimiento; entre estos, el más importante es el de la psiquiatra suiza Elizabeth Kübler-Ross.

Kübler-Ross publicó en 1969 el libro “On death and dying” (“Al morir y morir”), en el que describió por primera vez las cinco fases del duelo. Para ello se basó en su trabajo con pacientes terminales en la Universidad de Chicago. Además, este libro expuso la necesidad de un mejor tratamiento a los individuos que están lidiando con una enfermedad terminal.

  1. Negación: la negación es un modo de defensa temporal para nosotros; es una reacción que se genera inmediatamente después de la pérdida, con frecuencia acompañada de un estado de shock emocional e incluso cognitivo. También se puede negar la importancia de la pérdida. Se tiene que reconocer la negación para poder avanzar a la siguiente etapa. Los pensamientos más comunes son “me siento bien”, o “esto no me puede estar pasando a mí”.
  2. Ira: el fin a nuestra negación se da debido a los sentimientos de frustración y de impotencia ante la incapacidad de cambiar la situación. Esta frustración nos lleva a sentir enojo, como sucede en otras circunstancias y no sólo durante el duelo. Durante esta etapa, buscamos atribuirle la culpa de la pérdida a alguien más o incluso nos sentimos culpables nosotros mismos. En el proceso de duelo, se busca superar la frustración y la ira, buscamos que nuestro estado emocional y nuestro contexto se mantengan iguales que antes de la pérdida. Los pensamientos más comunes en esta etapa son: “¿Por qué a mí? ¡No es justo!”, “¿cómo me puede estar pasando esto a mí?”.
  3. Negociación: en esta fase tenemos la esperanza de que nada cambie, de que podemos posponer o retrasar la muerte. Un ejemplo son los pacientes a quienes se les diagnostica una enfermedad terminal e intentan probar otros tratamientos a pesar de saber que no existe cura posible, o quienes creen que podrán volver con su pareja si empiezan a comportarse de otra manera. Los pensamientos comunes son: “entiendo que voy a morir, pero si solamente pudiera tener más tiempo”, “Dios, déjame vivir al menos para ver a mis hijos graduarse”, “haré cualquier cosa por un par de años más”.
  4. Depresión: comenzamos a aceptar la realidad de la pérdida, y esto nos genera sentimientos de tristeza y desesperanza junto con otros síntomas de la depresión, como el aislamiento social o la falta de motivación. Cuando nos enfrentamos ante la pérdida de un ser querido, a la propia muerte o a otras causas de duelo, puede ser que la vida deje de tener sentido para nosotros, al menos durante un tiempo. La fase de aceptación es muy importante porque ayuda a normalizar los sentimientos de tristeza. Los pensamientos comunes son: “estoy tan triste, ¿por qué hacer algo?”, “voy a morir, ¿qué sentido tiene?”,“extraño a mis seres queridos, ¿por qué seguir?”.
  5. Aceptación: después de las etapas anteriores, llega finalmente la aceptación de la pérdida y nos encontramos en un estado de calma porque ya entendimos que la muerte y otras pérdidas son procesos normales y que se nos presentan a lo largo de la vida. En esta etapa entendemos que no podemos evitar las pérdidas, y por tanto el proceso de duelo de cada una de ellas. En los casos en que el duelo es debido a una enfermedad terminal, solemos reflexionar sobre nuestra propia vida. Generalmente, cuando estamos en esta etapa, lo único que queremos es estar solos; además, los sentimientos y el dolor físico desaparecen. Los pensamientos comunes son: “esto tiene que pasar”, “no hay solución”, “no puedo luchar contra la realidad”, “debería prepararme para esto”.

 

Kübler-Ross, inicialmente, aplicó estas etapas a las personas con enfermedades terminales, y tiempo después, se aplicaron a cualquier pérdida catastrófica. Esto incluye eventos significativos en la vida como la muerte de un ser querido, divorcio, fármaco dependencia, problemas de salud, etc.

Estas cinco etapas, no necesariamente suceden en el orden descrito arriba, ni las experimentadas todas, al menos pasaremos dos de estas etapas. A menudo, atravesaremos varias de estas etapas en un efecto de “montaña rusa”, pasando entre dos o más etapas, y volviendo a hacerlo una o varias veces antes de finalizar.

Cuando estemos atravesando estas etapas de duelo, no debemos forzar el proceso. Este proceso de duelo es muy personal y no debe ser acelerado, ni alargado. Debemos ser muy conscientes de que las etapas las vamos a dejar atrás y el estado final de aceptación va a llegar a su momento.

 

Psicóloga Karo Barrera

www.psicologiaentuidioma.online

 

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

Kübler-Ross, E. (1969) Sobre la muerte y los moribundos. Grijalbo. Barcelona.

Kubler-Ross, E. (1973), On death and dying. Nueva York: Routledge.

Kübler-Ross, E. (1991) Vivir hasta despedirnos. Ediciones Luciérnaga. Barcelona.

Kubler-Ross, E. (2005), On grief and grieving: finding the meaning of grief through the five stages of loss. Nueva York: Simon & Schuster.

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